Veneno de rata Montserrat Ramírez
H
e sido muchas cosas, pero nunca fui tuya. Demasiadas veces miré
Vaivén diario Arantza Ocampo
E
el odio a los ojos, me habló la amargura y me besó la soledad. Pero aun así estoy aquí contigo, lado a lado nos
encontramos, y nunca había estado tan sola. He sido muchas cosas, pero
l día y la noche son hermanas
siempre estuve destinada a que fue-
condenadas a pasar separa-
ras tú quien me salvara de la felicidad.
das toda la eternidad. Cual aceite y agua, su naturaleza incompatible les imposibilita reunirse. Sin embar-
go, cuando eran jóvenes le rogaron a Dios interceder en su desgracia. Como su Creador las vio tan desesperadas, les otorgó dos tareas en las cuales se reunirían. Desde entonces,
MINIFICCIÒN
existen el amanecer y atardecer, momentos donde las hermanas bailan combinando sus colores, mientras se regocijan al despedir o recibir la presencia de la otra.
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